Entrevista al Lic. Juan Choque Apaza:
El gobierno discrimina a profesionales indígenas
En el actual gobierno hay un entorno que discrimina. Si esta situación no cambia, el pueblo reaccionará y los “guillotinadores pueden terminar guillotinados”
Daniel Sirpa Tambo
Es común escuchar al presidente Evo Morales quejarse de que es víctima de discriminación: la prensa, la oligarquía, los poderosos lo discriminan. Lo curioso es que el gobierno, del cual es cabeza, ejerce abierta discriminación contra profesionales de origen indígena, impidiéndoles asumir funciones en el aparato de Estado.
Es el caso del Lic. Juan Choque Apaza, titulado en Relaciones Internacionales en la Federación Rusa y egresado de Derecho de la UMSA, quien intentó ser parte del cuerpo diplomático y sólo encontró posiciones conservadoras que ponían en tela de juicio su formación y su capacidad para asumir tales responsabilidades. El Hno. Juan Choque Apaza es de la comunidad Taypi, ayllu Qantapa, de la provincia Los Andes del departamento de La Paz y nos relata sus vicisitudes.
Pukara. - ¿Cuáles son los antecedentes de este problema?
Juan Choque.- Entre 1986 y 1996 estuve en la Ex Unión Soviética, estudiando Relaciones Internacionales en la Universidad de Moscú. Vuelvo al país para coadyuvar al desarrollo de los pueblos originarios, pero resulta que soy marginado del escalafón diplomático. Ya en el gobierno de Sánchez de Lozada, con una resolución parcializada y arbitraria, me marginan del escalafón diplomático, no conciben que un aymara, de sangre ordinaria, pueda entrar al servicio exterior donde están quienes se creen de «sangre azul».
P. - ¿Puede indicar quienes procedieron de esa forma?
R. - Claro. El mismo don Gonzalo Sánchez de Lozada dijo así, dio órdenes. Por eso que yo he protestado y le he señalado al Goni con el dedo, así (muestra su dedo medio erecto). De ahí inteligencia me agarró y me ha tenido detenido todo el día en el Palacio y, luego, a las diez de la noche me han remitido a Interpol. Me detuvieron en las celdas donde quemaron al peruano Cano y me decían: ¡retráctese, retráctese...! Yo no me he retractado.
Después, resignado, me fui a mi ayllu donde estuve arando la tierra. Pero el 2006, con los comunarios, en mi condición de mallku, fuimos a Tiwanaku a presenciar la toma de mando de don Evo Morales Ayma. Ahí los mallkus, los jilatas y las kullakas, me sugieren presente al Presidente un programa en relaciones y política internacional, que lo hice. En el ínterin se produce tres hechos de discriminación racial donde se consuman elementos constitutivos del delito penal de apartheid y discriminación racial.
El 12 de junio del 2006 su excelencia me hace llamar de mi comunidad, cuando yo escarbaba papa. Llego al palacio y grande fue mi sorpresa cuando la jefa de gabinete de don Evo Morales Ayma, Tatiana Brosovik, me dice: «a ningún indio hemos mandado llamar, así que tiene nomás que abandonar las instalaciones del palacio». Resignado pero con ira me fui a la Cancillería, donde me encuentro con el vice canciller Mauricio Doffler y con el señor constituyente Raúl Prada Alcoreza, ellos me consuelan y hacen diligencias por qué ese trato de discriminación racial implícita. Me dicen que me calme, que van a coadyuvar para que tal vez ingrese a la academia diplomática.
Y pasó el tiempo. En septiembre vuelvo donde el Canciller Choquehuanca. A tanta diligencia y perseverancia mía me recibe. El señor Choquehuanca estaba mirando unos libros que le había mandado don Hugo Chávez Frías, presidente de Venezuela. Estaba desempacando libros rojo y negro y en eso me dice: «Pero, ¿así mamarracho quieres ir de embajador?». Le respondo: «Estas son ropas de mis ancestros y usted no puede llamarlas mamarachería». Me dice: «Hermano, no tengo tiempo para discutir, chau, chau, te vamos a llamar en septiembre». De septiembre a la fecha son ocho meses y el señor Canciller resulta que me está acusando que yo soy de PODEMOS y que me están digitando partidos de oposición, eso definitivamente es falso y tampoco yo quiero politizar esta mi huelga de hambre. Esta es la segunda oportunidad donde se me discrimina racialmente.
La tercera es cuando vengo a buscar contacto con hermanos del MAS de las diferentes comisiones del Parlamento. El ocho de diciembre del 2006 me encuentro con el capitán J. Morales L., quien cumplía órdenes del Presidente de la Cámara de Senadores, don Santos Ramírez, del Presidente de Diputados, el señor Edmundo Novillo y del Presidente nato del Congreso don Álvaro García Linera y me dice: «Hay una norma sustantiva que prohíbe el ingreso de aymaras que no sean del MAS. Si quieres ingresar tienes que tener pase especial, firmado por quien te está invitando». Yo le dije: «Acabo de recoger estos documentos, tengo que devolver a la Dra. Iturri, asesora en la Comisión de Constitución, pero yo veo que está dejando entrar a gente y a mí por tener poncho y abarcas, no me está permitiendo. Yo soy más indio que ustedes». Y me entro, detrás de mi viene él con su revolver, si no es mi prudencia me asesinaba y hubieran dicho que cargaba dinamita.
Denuncié este hecho al vicepresidente Álvaro García Linera y este señor hasta la fecha ni siquiera se da la molestia de pedir explicaciones a quienes hacen custodia del Legislativo, menos establece responsabilidades. Hace veinte días, a duras penas y con la mediación de la iglesia católica franciscana, consigo hablar con el hermano del vicepresidente, el señor Raúl García Linera, quien me promete que hasta el 21 de marzo una resolución, tal ves positiva. Resulta que había sido una burla. Por eso a partir del 26 de marzo me he declarado en huelga de hambre.
Quiero poner en conocimiento de la opinión, que ayer a las 8 de la mañana ingresé al Parlamento y cuando estaba iniciando mi huelga de hambre a las 11 de la mañana, llega el Sr. Edmundo Novillo Zambrana y me dice: «Usted tiene que desalojar este sitio, este es un sitial para gente especial, tú eres un ordinario así que hazte bola y no sé a que tribu perteneces, nosotros no queremos hablar contigo, tú eres un radical». Utiliza epítetos que son difíciles de reproducir. Me increpa: «Tú al lado de nosotros eres un chango, no eres como nosotros, así que tienes que hacerte bola de aquí». Veinte carabineros me alzaron y yo digo: «Voy a abandonar este sitio en presencia de los periodistas y de un Notario de Fe Pública. Él dice: «No voy hacer tu capricho, tu eres un ordinario, hazte bola» y ordena a su edecán: «hágalo sacar». Entonces me expulsaron violentamente
P.- ¿Hubo testigos de esta acción?
J. Ch.- Estaban los masistas, algún canal trató de filmarme. Se consuman los elementos constitutivos de los delitos con el argumento definitivamente absurdo de que el señor Novillo tiene sangre azul y yo tengo una sangre de baja ralea. Pero yo pienso que los masistas van ha ocultar esto. Me desalojan en la mañana y yo vengo aquí a la iglesia de San Francisco, para reinstalar esta huelga de hambre, que lo voy a mantener hasta que Evo Morales Ayma me reciba en audiencia.
P.- ¿Ha utilizado los mecanismos regulares para solicitar audiencia con el Presidente?
J. Ch.- En febrero yo presenté a petición de mis mallkus de base, de mis kullakas y jilas, cuando don Evo Morales juraba de presidente en la localidad de Tiwanaku. En febrero presenté un programa, un perfil, en relaciones internacionales, en política exterior y política internacional, presentando ejemplos concretos, como es el proceso de integración de la Unión Europea. Yo estoy cualificado y me siento con aptitud suficiente para desempeñar la carrera diplomática, pero no se me da la oportunidad, más bien se me discrimina racialmente, hablan de mi situación de raza, de sangre, eso me duele y duele a los aymaras originarios, porque no puede ser que por jus solis jus sanguines se nos discriminen de forma tan brutal, con criterio medieval que ya no es vigente en este siglo.
P.- Ser discriminado en tiempos de Sánchez de Lozada no es una novedad, pero que pase en un gobierno que se reclama como indígena...
J. Ch.- Indigna y asombra, pues lo que se dice en los papeles, en el discurso, queda en la retórica y en el lirismo. Decir que están haciendo una política de inclusión y hacer una política de discriminación racial es prácticamente un asombro y una indignación.
Quiero indicar que tal vez el hermano Evo Morales no me discrimina racialmente, pero su entorno que está compuesto por ex comunistas o comunistas que se han aplazado en la época de la UDP, ahora quieren pasar a la historia como salvadores de esta Bolivia en crisis, ellos utilizan al hermano Evo para proyectar su corriente política del neocomunismo. Yo me permito denunciar a estas personas que son racistas, que no quieren, no conocen ni valoran la lucha de los pueblos originarios a partir del 2000, abril, octubre y posteriores luchas donde nosotros estuvimos en la trinchera. Resulta que quienes estaban entonces en el qullu, en el balcón, ahora están en el gobierno y nos discriminan racialmente. Eso nos indigna de sobremanera
P.- ¿Cuando era estudiante en Bolivia, también sufrió discriminación en las aulas?
J. Ch.- Una de las características del apartheid es la institucionalidad. Se discriminaba racialmente en Sud África ipso juri, pero ocurre que en Bolivia es ipso facto; en el uno se discrimina de hecho y en el otro de derecho.
Habiendo sido marginado del servicio diplomático, me dije que tengo que cualificarme más, por eso ingresé a la Universidad Mayor de San Andrés a la carrera de Derecho. Cuando hice la solicitud y francatura de certificados de estudio me dicen: «¿Así con poncho y abarcas podrás entrar al Colegio de Abogados?». Les respondí que yo me siento capaz, orgulloso de utilizar la ropa de mis ancestros. Curiosamente el trámite de francatura tardó para mi dos años. Ante tanta retardanza plantee un amparo constitucional contra el Rector, Sr. Roberto Aguilar Gómez, ahora del MAS y vicepresidente de la Asamblea Constituyente. Hace un año me cita en el rectorado, cuando llego su asistente me dice: «vaya arriba, vaya abajo, vaya a este lado, vaya hacer fotocopiar» y yo en condición de sumiso hacía lo que ellos me decían. Al final me calenté y les dije: «cómo es que me convocan y aquí me dicen el rector está en Consejo Universitario, en la Biblioteca, etc.» A la fuerza entro a la oficina del rector y veo que el Sr. Aguilar Gómez estaba allí. Evidentemente este señor con premeditación, dolo, alevosía y culpa me estaba haciendo una discriminación racial. En ese instante protesté, estaba la prensa pero no quisieron hacer cobertura. Anuncie que iba a plantear un amparo y así lo hice, pero extrañamente el amparo sale improcedente.
Esta lucha la hago no por mí solo, sino para todos esos jóvenes aymaras que van a tener dificultades de este tipo de discriminación. Lo que quiero es sentar precedentes y jurisprudencia, que esta lucha y esta huelga de hambre, para desenmascarar a los comunistas que discriminan y a los tránsfugas y a los oportunistas que hábilmente se incrustaron en este gobierno pero que no hacen una lectura objetiva de la realidad que es que los originarios hemos luchado para que don Evo Morales haya asumido el poder.
P.- ¿Podemos identificar a esos oportunistas y tránsfugas?
J. Ch.- Claro, tenemos al Sr. Aguilar Gomez, al Sr. Manuel Morales Dávila que cuando me discriminó Sánchez de Lozada tenía su oficina al lado del Banco Central, yo fui y le dije «doctor, soy un aymara y me siento discriminado». El me dijo: «No, no, tú eres muy radical, no te voy a poder atender, además nosotros pensamos diferente así que no vamos a poder compatibilizar, mejor es que vayas a buscar un abogado de tu clase». Ahora resulta que esas personas están manejando el país.
Tenemos también al señor del FRI, aliado del MAS, Eusebio Gironda Cabrera. Cuando él era catedrático aprobé sus materias de primer y segundo año, pero resulta que cuando me recibe en el Parlamento, me dice, «yo no te conozco a vós». De igual forma el Sr. Ercik San Miguel Rodríguez, hermano del actual ministro de Defensa, cuando aprobé el examen oral de Filosofía Jurídica me da la mano y dice «felicidades aymara», pero cuando voy a Palacio me dice «¿vos eras mi alumno?».
¿Qué se puede esperar de gente que discrimina racialmente a los originarios y se dicen constructores de Estados Multinacionales?
P.- ¿Qué del Presidente Evo?
J. Ch.- El hermano Evo Morales es prisionero de estos comunistas, tránsfugas y oportunistas. ¿Quiénes manejan realmente los hilos del gobierno nacional actual? Son los comunistas, entonces al Hno. Evo lo manejan como a un muñeco y eso debe estar muy claro a nivel de la opinión pública.
P.- ¿Y la actitud del Canciller…?
J. Ch.- El Sr. David Choquehuanca Céspedes, hizo show con declaraciones sobre la no lectura de libros y utilizar coca en el desayuno escolar. Para mucha gente David Choquehuanca pertenece al nivel de los t’aras, y ellos difícilmente van a estar con nosotros, los indios originarios, porque están sufriendo una especie de metamorfosis cultural. Los t’aras, de los que muchos están en el gobierno, nunca van a tener coordinación con los pueblos originarios. Su situación es triste, porque los del dizque establisment que desde la fundación de Bolivia han manejado el poder, tampoco los admiten.
P.- ¿El futuro del actual gobierno?
J. Ch.- Políticamente todo puede ocurrir, como en el caso de la Revolución Francesa. Hay la posibilidad de que los hermanos masistas honestos, los hermanos originarios que han confiado en este gobierno se den la vuelta y los guillotinadores queden guillotinados. Esa probabilidad está latente.
Lo que vaya a suceder depende mucho del entorno de Evo, pero también depende de don Evo Morales. Porque si él calla, se da el elemento constitutivo de complicidad y de omisión y eso generaría otras situaciones, que de complicarse más hará que los pueblos originarios busquemos otras salidas.
Comentario
Un «gobierno indígena» que discrimina a profesionales indígenas
Pedro Portugal M.
El caso del Lic. Juan Choque Apaza desprende importantes conclusiones sociales y políticas, pues no se trata de un caso aislado.
En efecto, la discriminación de profesionales indígenas parece ser una constante en este gobierno. Ya en el Nº 11 del Periódico Pukara (7 de septiembre - 7 de octubre de 2006), relatamos lo sucedido con el Dr. Benjamín Chambi, quien pese a tener excelencia de formación y ser una eminencia médica, sufrió un verdadero apartheid en el sistema médico de Bolivia.
Lo escandaloso es que los niveles de gobierno no solamente se mantuvieron sordos a esta situación, sino que también hicieron sentir al Dr. Chambi el escarnio y el desprecio racial. Lo mismo sucede ahora con el Lic. Juan Choque.
Esta realidad parece extraña pues ahora tenemos de Presidente un indígena, Evo Morales, y la propaganda nos ha persuadido de que el gobierno entero es «indígena», de que vivimos «una revolución cultural en democracia», con descolonización y todo.
En este gobierno hemos visto que se nombra como ministros a empleadas domésticas y como embajadores a artistas desmunidos, a bohemios desocupados, por solo citar algunas categorías de servidores públicos. Ello prueba que la formación y la idoneidad profesional no son criterios necesarios en este régimen para obtener puestos de alta responsabilidad. Es más importante el simbolismo de pertenecer a una clase oprimida o por lo menos al lumpen antes tan desprestigiado.
Por ello cuando un indio preparado, calificado y con legitimidad de etnia y de clase busca trabajo, no lo encuentra en este gobierno; pues ese indio piensa y decide, es decir, es conciente y no puede jugar el papel de saltimbanqui, justificador de propagandas y de estrategias ajenas.
El mito de «gobierno indígena» de Evo Morales se viene abajo. Es importante que los indios, las clases pobres y los progresistas de este país se den cuenta que la tarea de tomar el gobierno y conquistar el poder, es todavía tarea pendiente.
Fuente: Periodico Pukara
El Lic. Juan Choque durante su huelga de hambre en dependencias de la Iglesia de San Francisco, La Paz, Bolivia. Foto: Pukara